Un infante entre los infantes

El teniente general Álvarez recibe el Premio Gran Capitán

El actual Director General de Reclutamiento y Enseñanza Militar,  teniente general Juan A. Álvarez Jiménez, recibió ayer el premio Gran Capitán con el que se distingue a un militar de Infantería que, a lo largo de su vida profesional, ha sobresalido por sus virtudes militares y capacidad profesional, acreditadas por su prestigio, constante disponibilidad, dedicación y eficacia en el servicio.

El teniente general Álvarez recibe el Premio Gran Capitán
El teniente general Álvarez recibe el Premio Gran Capitán

Entre “sorprendido y abrumado”, recogía la espada de honor, reproducción de la original del Gran Capitán, de manos del jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general J. Ignacio Medina, en el Aula Magna de la Academia de Infantería, en Toledo.

Con ello, el galardonado dijo cerrar un ciclo profesional que comenzó en ese mismo lugar cuando le concedieron el premio Ortiz de Zárate “Al mejor espíritu militar” en el año 1975, por quedar el primero de su promoción. Y añadió sentirse orgulloso por el hecho de que sus compañeros de armas hubiesen pensado en él para esta distinción, porque a diferencia de otros logros, éste “lo conceden otros sin que tú hayas sido sujeto activo en su consecución”.

El premio fue presentado por el director de la Academia, general Fernando Aznar, quien destacó que el teniente general Álvarez es “un auténtico ejemplo, como prestigioso militar y como persona de bien, un verdadero orgullo para el Arma de Infantería, y una incuestionable guía de comportamiento para todos los infantes”.

Este reconocimiento, que se falla cada cinco años, lleva el nombre del Gran Capitán Gonzalo Fernández de Córdoba -considerado el creador de la Infantería española- y conmemora su victoria en la batalla del Garellano, en 1503, sobre las tropas francesas.

Otro héroe entre nosotros

Un soldado de Salamanca se enfrenta a un presunto maltratador que iba armado con un cuchillo

Los cómics nos han revelado que los héroes suelen ser gente normal que vive entre nosotros pero que, cuando se les necesita, aparecen. Y para una madre de Salamanca y su hijo de cinco años su héroe tiene, desde el día 10 de enero, nombre propio: el del soldado Juan J. Iglesias, destinado en el Regimiento de Especialidades de Ingenieros (REI) nº 11.

Un soldado de Salamanca se enfrenta a un presunto maltratador que iba armado con un cuchillo
El soldado Iglesias actuó con arrojo y valor (Foto:MING)

Su aparición fue providencial y probablemente evitó un nuevo episodio de violencia de género cuyo desenlace podría haber sido fatal: el militar se enfrentó a un hombre que les amenazaba con un cuchillo de cocina en la mano, consiguió arrebatárselo y que el presunto maltratador, ex pareja de la mujer y presunto autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar y otro de quebrantamiento de condena, saliese huyendo. Momentos más tarde, gracias a su descripción e indicaciones, la Policía Nacional consiguió detenerle.

El soldado Iglesias oyó gritos cuando estaba en el garaje aparcando su coche, y no dudó en acudir para ver lo que sucedía. A pesar de la escena que se encontró -el hombre se había abalanzado sobre la mujer, la tenía en el suelo y le había puesto el cuchillo en el cuello mientras la insultaba y amenazaba con matarla, todo ello en presencia del niño-, y de que su vida podía correr peligro, decidió intervenir.

Para el comisario jefe provincial de Salamanca, Manuel Vicente, “un acto de tan notable valentía evidencia la existencia de personas en las que prevalece el sentido de la responsabilidad, de la nobleza y de la generosidad sin límite”. Y así se lo ha transmitido al jefe del REI nº 11 en una carta que le remitió tras tener conocimiento de la condición de militar del protagonista, junto a su reconocimiento, felicitaciones y agradecimiento al soldado.

Blog del Ejército de Tierra