Carlos Sainz Cenamor: Piloto de Rallies

Carlos Sainz Cenamor: Piloto de Rallies
Carlos Sainz Cenamor: Piloto de Rallies

Un admirador de nuestras Fuerzas Armadas y un convencido de la Disciplina.

Carlos Sainz Cenamor (Madrid, 1962) siempre destacó en los deportes, pero el destino le tenía reservado un lugar privilegiado en el mundo de los rallies: dos Campeonatos del Mundo de Rallies, un Campeonato del Mundo de Rallies Cross Country de la FIA y un Rally Dakar en la categoría de coches.

En España usted ha marcado una época (el mejor piloto de Rally de la Historia), ¿es duro abrir brecha para generaciones posteriores? ¿Tiene su encanto iniciar algo que no tiene mucha afición?

Sí, sin duda. El automovilismo y, en concreto, el mundo de los rallies no era una especialidad que fuera muy conocida en nuestro país; había afición, pero no había ningún piloto que hiciese el Campeonato del Mundo regularmente y que hubiese conseguido grandes resultados. Iniciar ese camino fue bonito y a la vez duro, pero fue un reto apasionante.

¿Qué es lo que más le atraía de esa competición? ¿Quizás el hecho de que correr fuera de pista da más sensación de libertad al volante, que los tiempos en un rally son “más pausados” —por ejemplo el tiempo de permanencia en el parque de servicio en contraste con los boxes, la velocidad a la que circulan los vehículos—, llevar un copiloto…?

No, la especialidad de los rallies siempre me atrajo; poder conducir en diferentes superficies como tierra, asfalto, nieve y por diferentes tipos de relieves y paisajes es fantástico. Llevar un coche al límite por un camino estrecho o llevar un coche al límite en la nieve es un reto fantástico y siempre me atrajo más la conducción de rallies que la de circuitos. El hecho de llevar un copiloto al lado te hace compartir también los éxitos y los fracasos, yo he tenido la suerte de contar con grandes colaboradores.

El país con más pilotos en lo alto del podio ha sido Finlandia, ¿el calendario de pruebas les es propicio o es que le han cogido el truco al Campeonato?

En Finlandia, a pesar de ser un país con no más de cuatro millones de habitantes, han sido capaces de ir generando pilotos a lo largo de los años; generalmente, creo que es por la tradición que existe y porque en invierno, cuando tienen los lagos helados, la gente puede conducir en hielo en cualquier lago y sin necesidad de carnet de conducir. Esto creo que puede ser una ventaja, el poder tener estos circuitos, y tener la posibilidad de rodar a muy temprana edad en una superficie que enseña tanto.

Se mantuvo plenamente competitivo durante 14 temporadas; es el segundo piloto (solo superado por Sébastien Loeb) que más puntos ha logrado en el Campeonato Mundial de Rally. Con los buenos datos que tenía, ¿por qué decidió retirarse en 2004?, ¿a qué se debió su regreso?

Decidí retirarme en 2004 porque pensé que era el momento adecuado: ese año conseguimos el Campeonato del Mundo de Marcas para Citroën y conseguí también ganar el Rally de Argentina. Para mí, retirarme por decisión propia era importante, y no que me retirasen; por lo tanto, decidí que era el momento adecuado y, aparte, estaba ya algo cansado después de tantas temporadas. Mi regreso puntual se debió, simplemente, a que hubo un problema en el equipo Citroën con uno de los pilotos y tuve que correr dos carreras al año siguiente para echarles una mano, pero fue debido a las circunstancias.

Ahora está entregado al Dakar, que tampoco se le ha resistido, ¿aún le quedan cosas por aprender en esta competición o ya es todo “un poco rutinario”?

No, en una prueba como el Dakar siempre se aprenden cosas; en la competición siempre, siempre se aprende, y la experiencia va aumentando. El Dakar es un reto muy bonito, muy duro, ya que es una prueba de resistencia, estrategia y que dura dos se­ manas, es tremendamente exigente para la mecánica y para los pilotos.

Con su vasta experiencia tendrá mucho que enseñar a las próximas gene­raciones sobre el mundo de los rallies (Carlos Sainz Junior Team), ¿qué pilotos pueden tomar el relevo? ¿Cuál es la piedra angular de los conocimientos que les transmite?, ¿qué trucos no deben olvidar?

En general, lo que yo les puedo enseñar, y siempre trato de explicarles, es que es fundamental la actitud ante el reto que ellos quieran conseguir. Si quieren ser pilotos de rallies tendrán que tener la actitud adecuada, empezando por una disciplina, por una dedicación, creyendo en sus propias capacidades y en sus propios sueños; en definitiva, donde más se debe trabajar es en esa actitud y luego, posteriormente, en el aspecto técnico.

Además de grandes satisfacciones, esta vida también ha conllevado sacrificios, ¿qué ha sido lo mejor y peor en el plano personal?, ¿con qué anécdotas se queda de todo este tiempo compitiendo?

Son muchos años, muchas anécdotas donde ha habido momentos fantásticos y momentos duros. Yo, personalmente, me quedo siempre con los momentos positivos, porque son los que compensan los malos ratos, siempre me ha gustado ver el vaso medio lleno, y no medio vacío. Sacrificios ha habido muchos, disgustos también ha habido muchos y, sobre todo, cuando ha habido alguna pérdida en el terreno personal de algún piloto amigo, eso es lo peor que he podido llevar. Independientemente, he tenido la suerte de contar con todo el apoyo de mi mujer, de mi familia, que me ha hecho llevar esos ratos de soledad y viajes eternos, de una manera mucho más llevadera.

Desde 2014 se ha convertido en ‘asesor del Ejército’ para mejorar la vida y movimiento en zonas desérticas, ¿cómo surgió esta colaboración?

Para mí, de entrada, es un orgullo colabo­rar con nuestro Ejército. Cuando surgió esta idea no dudé en asesorar al máximo con la experiencia que tenía del Dakar, ya que te enseña a moverte en situaciones límite y en un ambiente hostil, como son las zonas desérticas y la arena. Todo lo que pueda hacer para colaborar con el Ejercito, lo haré. Esta colaboración surgió después de una conversación con el general Conde, que conllevó una visita y una charla en la Brigada Acorazada (BRIAC) “Guadarrama” XII, en la base militar “El Goloso”. Ese fue mi primer contacto con el Ejército de Tierra, pues la mili la hice en la Armada.

Carlos Sainz Cenamor: Piloto de Rallies
Carlos Sainz Cenamor: Piloto de Rallies
La tripulación española del Rally Dakar, formada por el piloto Carlos Sainz y su copiloto Lucas Cruz, el equipo Peugeot al completo y personal de la BRIAC XII unieron sus fuerzas durante una semana en el Centro de Adiestramiento (CENAD) “San Gregorio” (Zaragoza) para sacarle el máximo partido al vehículo que intentará ganar la próxima edición de esta prestigiosa prueba. El personal de la Brigada realizó misiones de jalonamiento, apoyo al equipo de seguimiento y coordinación con el CENAD. Su preparación abarca muchos aspectos que coinciden con los militares. El piloto ha quedado encantado con la colaboración: «Cuan­do he conocido el Ejército me ha sorprendido, sobre todo la disciplina». Se declara un convencido de la disciplina y admirador de nuestras Fuerzas Armadas. «Para mí es un privilegio haber podido conocer el Ejército desde dentro. Vaya por delante mi admiración a todos».

EL GENERAL RAFAEL DE CÁRDENAS, ÁFRICA Y LA LEGIÓN

No es fácil situar el Distrito de Evinayong en un mapa, y no es muy conocido el hecho de que  el mismo día de la independencia de Guinea Ecuatorial, 12 de octubre de 1968, la persona que se hizo cargo de ese distrito de Río Muni, con plenos poderes por mandato del primer presidente de la nueva nación, era un joven teniente español; alto, espigado, de sonrisa clara, con vocación viajera: El teniente Rafael de Cárdenas.

General Rafael de Cárdenas
General Rafael de Cárdenas

Aunque nació en San Roque, ya África tiró de él desde su infancia, que eran recuerdos de patios de cuartel, de toques de corneta, de soldados y de desfiles por  las calles de Larache, ciudad a la que fue destinado su padre.

Cuando ingresó el año 1958 en la Academia General Militar, África y La Legión continuaban llamándolo como cuando era niño en Larache; pero para que él fuera uno de esos testigos que siempre necesita la Historia terminó, recién casado, viajando a Guinea Ecuatorial en tiempos de la independencia y destinado a la Guardia Territorial.  El viaje de novios con su mujer, de 19 años, lo hizo a bordo del vapor Ciudad de Pamplona rumbo a Santa Isabel de Fernando Poo, hoy Malabo, haciendo escala en Monrovia y Lagos. Una vida de servicio suele tener este tipo de servidumbres.

Después de la independencia de Guinea, la Guardia Territorial continuó en su puesto a la espera de órdenes, en una situación que podría calificarse de extraña. Incluso cuando se rompieron las relaciones entre ambos países, los militares españoles siguieron allí prestando servicios, con mucha disciplina, en una unidad extranjera de un país recién creado; y a la cabeza de todos ellos el joven teniente Rafael de Cárdenas.

General Rafael de Cárdenas
General Rafael de Cárdenas

Así estuvo durante seis meses hasta que el cónsul de España en Bata dio la orden de evacuar a todos los españoles y conducirlos a la capital para su repatriación ya que la situación se estaba deteriorando a pasos agigantados. Y mandando la evacuación allí estaba el teniente Rafael de Cárdenas.

Por la selva, sufriendo ataques, por caminos y senderos casi intransitables, con una hostilidad creciente, la caravana llegó a Bata después de recorrer 145 kilómetros en condiciones muy adversas. Todos sanos y salvos, con los vehículos agujereados por la metralla; pero ¡sin novedad! En su coche viajaban con él su mujer Sonsoles y su hijo de seis meses.

Como África seguía llamándolo, como cuando era niño en Larache, el teniente Cárdenas después de sus peripecias en Guinea obtuvo destino en el año 1972 en el Sáhara, en la 3ª Compañía de la Policía con base en Smara, cubriendo las fronteras con Marruecos, Argelia y Mauritania, para seguir siendo testigo ejemplar de nuestra reciente historia.

En el Sahara que para él era su tierra, sirvió cumpliendo órdenes y luchando hasta el último momento, con su compañía de 750 hombres, casi todos nativos, saharauis que, como su teniente, estaban  desconcertados por la forma en que se entregaba el territorio.

Cuando el Sáhara fue entregado volvió a San Roque, ciudad en la que había nacido, pero como África y la Legión seguían llamándolo como cuando era niño en Larache, a los pocos meses ya estaba destinado en La Legión, en el Tercio Duque de Alba, de Ceuta.

General Rafael de Cárdenas
General Rafael de Cárdenas

Y es entonces que:

En consideración a las sobresalientes virtudes militares y profesionales que concurren en el capitán de Infantería don Rafael de Cárdenas González, visto informe favorable del Consejo Superior del Ejército y previa deliberación del consejo de Ministros en su sesión del día 4 de julio de 1975,

DISPONGO

Artículo único – Vengo a conceder la Medalla del ejército al capitán de Infantería don Rafael de Cárdenas González.

Así dispongo por el presente decreto, dado en Madrid, a cuatro de julio de mil novecientos setenta y cinco.

General Rafael de Cárdenas
General Rafael de Cárdenas

Hace unos días se nos fue un Medalla del Ejército, un testigo de nuestra Historia en Guinea y en el Sáhara, un gran soldado, el general Rafael de Cárdenas.

Murió, donde nació, en San Roque, mirando a África y a la Legión, que seguían llamándolo como cuando era niño en Larache. Dicen que murió apaciblemente, junto al mar y a África. Posiblemente no fuera así, porque los grandes soldados mueren como han vivido, combatiendo, y nunca se combate apaciblemente.

 

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