UN CAÑÓN CON HISTORIA

El pasado 10 de Agosto tuvo lugar el inicio de la Semana Náutica de Melilla, dejándonos imágenes impresionantes, como la que traemos hoy a nuestro Blog. En ella podemos ver una salva de cañón realizada por un Schneider 75/22 aún “operativo” gracias al esfuerzo de los hombres y mujeres del RAMIX-32, en el inmejorable marco del puerto deportivo y con el histórico cargadero de mineral al fondo.

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La dotación de la pieza va ataviada con la Uniformidad “Alfonso XIII” para Artillería en la que destaca el Ros al que no le falta la “forrajera” o las bandoleras blancas que vemos más frecuentemente en la sección de artillería de la Guardia real.

El cañón Schneider 75/22 modelo 1908 tuvo un papel destacado en nuestro Ejército de la primera mitad del siglo XX suponiendo, para muchos, el primer cañón moderno en servicio. Sus principales ventajas técnicas fueron el retroceso hidroneumático, el sistema de recarga y fuego que le valió el sobrenombre de “cañón de tiro rápido” y la protección contra disparo de fusil para los sirvientes. También contaba en dotación con disparos de metralla para misiones defensivas. El bautismo de fuego de los “Schneider” tuvo lugar en la posición del Hipódromo, a escasos dos Kilómetros del Puerto Deportivo.

El Cargadero de mineral es una joya de la Arquitectura industrial, siendo inaugurado en 1926. Construido por la Compañía de minas del Rif, sirvió hasta 1980 para la carga de mineral de hierro y constituye hoy día uno de los símbolos más entrañables de la ciudad.

Más reciente es la construcción del Puerto deportivo, en funcionamiento desde 1997, año del quinto centenario de la ciudad y que da cobijo al evento más destacado del verano melillense: La semana náutica. En su XXI edición se encuentra plenamente consolidada en el calendario de la ciudad Autónoma.

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También recuperamos para nuestro reportaje una foto de la Batería de cañones Schneider que posee el RAAA. 73 y que con ocasión de la conmemoración de la Gesta del Dos de Mayo, cada año resuenan sus salvas de época en los muros de la Plaza de Héroes de Cavite de Cartagena.

FIJANDO EL RUMBO

No sabían ni dónde ni cuándo, pero sabían que querían ser parte de ello. Con ese espíritu acudieron un grupo de 80 jóvenes de entre 16 y 17 años a la Academia de Infantería de Toledo, del 23 al 26 de junio, para enfrentarse a la fase de selección de la última expedición de España Rumbo al Sur, que parte hacia el continente africano alrededor del 1 de agosto.

FIJANDO EL RUMBO
FIJANDO EL RUMBO

Este proyecto, dirigido a jóvenes, ha contado desde sus inicios con el apoyo del Ejército de Tierra, que ha colaborado cediendo instalaciones y personal voluntario para la organización de actividades durante las 11 ediciones que lleva en marcha (contando las de su antecesora, Madrid Rumbo al Sur). En este caso, la Academia toledana ha sido escenario de la primera fase de la nueva aventura, la que sirve para poner a prueba la resistencia de los aspirantes a formar parte de la expedición. Entre ellos, algunos que querían repetir experiencia, como el sevillano José Perea o la tarraconense Mar Borrás. El primero ya fue rumbero —como se conoce a los participantes— el pasado año, y reconoce que la expedición fue un «punto de inflexión en su vida». De ahí las ganas de repetir, las mismas de Mar, que cree que todos los jóvenes deberían hacer algo así «al menos una vez en su vida».

FIJANDO EL RUMBO
FIJANDO EL RUMBO

Para Miguel Montalvo, de Madrid, que se había apuntado por su afición al deporte, lo que más le ha llenado de esta fase han sido «las personas», una impresión que comparte con Belén Santos, también madrileña, sorprendida de «los lazos y la confianza» que ha llegado a tener con muchos de sus compañeros, en tan sólo tres días de convivencia.

UN VERANO DIFERENTE

España Rumbo al Sur es una invitación a los jóvenes para vivir un verano diferente, alejados de la comodidad, los amigos de siempre y la familia, y apostar por una aventura en la que se fomentan valores como el esfuerzo personal, el trabajo, el estudio, la perseverancia y el respeto al otro y a lo diferente.

Pero se trata de un viaje solo apto para valientes «que se atreven a vencer los prejuicios, los miedos hacia lo desconocido y lo diferente», explica su director, Telmo Adaz.

Los jóvenes tienen que demostrar una buena forma física y resistencia
Los jóvenes tienen que demostrar una buena forma física y resistencia

El programa, pionero y único en el mundo, busca sensibilizar a toda la sociedad, y en particular a los jóvenes, en el fomento de buenos valores a través de la acción directa, el esfuerzo y el trabajo sobre el terreno.

La preparación para esta particular expedición combina la asistencia a talleres y conferencias sobre los más diversos temas —como cultura de Defensa, geoestrategia, cooperación internacional, salvamento, supervivencia, o el hambre y los conflictos en África, entre otros—, y pruebas de aptitud y físicas.

Respecto a estas últimas, varios sargentos alumnos de la Academia de Infantería apoyaron a la organización impartiendo clases de orden cerrado y ayudando a los chicos a pasar la pista de aplicación. Estos también realizaron pruebas de agua en la piscina del centro y una carrera de orientación nocturna por el campo de maniobras “Los Alijares”.

Los jóvenes tienen que demostrar una buena forma física y resistencia
Los jóvenes tienen que demostrar una buena forma física y resistencia

La disciplina y el régimen de vida de los aspirantes a rumberos durante esta fase fue muy similar a la militar, logrando despertar más de una vocación.

Blog del Ejército de Tierra