Archivo de la categoría: Cultura y Actos

Un poeta del cincel

Sus esculturas realzan el valor personal, el coraje de quienes lucharon con honor y entrega, de aquellos que lograron dejar su impronta en la historia… Y si para el que contempla la obra el momento es motivo de admiración, para el cincelador que la creó no es para menos.

«Emoción, orgullo, satisfacción y alegría», con esas palabras define el coronel Antonio Colmeiro (Barcelona, 1932) sus sentimientos ante su creación artística.

A sus 85 años de edad ha dejado un legado de más de una veintena de esculturas. Ocho de ellas decoran los Patios de Armas del Palacio de Buenavista, sede del Cuartel General del Ejército: el Cid, Hernán Cortes, el Soldado Español, Don Pelayo, Soldado de los Tercios, Pizarro, El Almogávar y Agustina de Aragón. Pero la escultura no es su única faceta artística. Si el coronel Colmeiro demuestra ser un poeta del cincel, no lo es menos en el manejo del pincel. De hecho, el poeta y escritor Luis Hernández del Pozo escribió un libro biográfico sobre el artista, que tituló como A. Colmeiro, poeta del pincel.

Un poeta del cincel
Un poeta del cincel

Y ¿dónde nació la vena artística de este militar? Lo cierto es que de casta le viene al galgo. Su padre fue aquella persona que más le inspiró en el mundo del arte y también en el del Ejército. Alejandro Colmeiro, como aviador y pintor, fue su referente. Licenciado en la Escuela de Bellas Artes de Valencia y discípulo del pintor español Joaquín Mir (Barcelona, 1873) sembró en su hijo la pasión por la técnica: «Una imagen que me alentaba a seguir por el camino del arte», reconoce al echar la vista atrás. Ya desde niño, en el colegio Montesión (de los Jesuitas) en Mallorca, con tan sólo 10 años sentía pasión por el dibujo y atracción por la pintura. En esta primera etapa formó parte del mejor equipo de dibujantes de Europa. De esta etapa destacan obras como “Selecciones Ilustradas”o “Joyas literarias juveniles”. Pero, poco a poco, se abre paso como pintor al óleo. A mediados del siglo XX, en 1950, ingreso en la Academia General Militar. No obstante, se mantuvo como ilustrador de la portada de la revista Ejército durante una década. «Cuando comencé a realizar la portada era cadete, mi propósito siempre fue el de adquirir conocimientos y abrirme un camino en las Fuerzas Armadas. Con el tiempo comenzó a resonar el apellido Colmeiro», señala el coronel.
Su obra se ha expuesto en territorio nacional y también en otros países. De entre ellas, destaca la Medalla de Plata de la Exposición Internacional de Bruselas en 1976. Sus obras y pinturas visten los muros y patios de los lugares más emblemáticos y reconocidos del Ejército. Ejemplo de ello es el Mural de Doña Berenguela en el Alcázar de Toledo, o el Retrato de S.M. el Rey, en el Palacio Real de Valladolid. Realizar los más de 25.000 dibujos, 2.000 ilustraciones y 1.000 óleos que componen su obra no es tarea fácil. «Dominar las formas siempre es una batalla», dice Colmeiro.

Un poeta del cincel
Un poeta del cincel

 

«Dominar las formas siempre es una batalla»,

Y entre batallas y militares se envuelve toda su trayectoria. Para el coronel de Artillería su obra y el mundo militar están vinculados muy estrechamente. «Me gusta más dibujar soldados que otra cosa. Hay otros a los que les gusta dibujar mujeres bellas; sin embargo, para mí el tema militar siempre fue mi fuente de inspiración». En 1986 pasó a la reserva transitoria, tras haber estado destinado en diferentes unidades durante su carrera militar.
Al pasear por el Patio de Armas del Palacio de Buenavista la vista se detiene. Las esculturas de Colmeiro rodean la escena. Sus obras dejan al descubierto la imagen del valor de héroes que en otro tiempo ganaron su batalla. No hay duda. La recreación es perfecta. El coronel ha ganado su propia batalla: la de dominar las formas en el arte.

HOMENAJE A LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS

El 30 de junio de 1899 el General Aguinaldo promulgó un Decreto en el que tras exaltar el heroísmo de los soldados españoles que resistieron el asedio de la iglesia de Baler (Iglesia de San Luis) durante 337 días (30 de junio de 1898 al 2 de julio de 1899), ordenó que no fueran tratados como prisioneros sino como amigos, garantizándoles su regreso seguro a España.

Homenaje a los 'Últimos de Filipinas'
Homenaje a los ‘Últimos de Filipinas’

Por eso, cada 30 de junio, considerado como día de la Amistad Hispano-Filipina, varias instituciones de la República de Filipinas, españolas, así como su Ejército, conmemoran el aniversario del sitio de Baler y rinden honores a todos los héroes que allí combatieron. El teniente Martín Cerezo, jefe del Destacamento y sus hombres, sin que se les vea, siguen allí en Baler.

Baler está situado cerca del mar, sobre un recodo, al sur de la ensenada o bahía de su nombre, distante de la playa unos 500 metros y casi ceñido por una corriente, que separándole de aquella y sufriendo las alteraciones del flujo y el reflujo en las dos mareas diarias, suele cambiarlo en isla con las molestas inundaciones de las aguas. (1)

Como viene siendo tradicional, el programa de actos de conmemoración del Sitio de Baler este pasado 30 de junio de 2017 se desarrolló en dos partes. En una primera parte, una Unidad Militar de la 7ª División de Infantería “Kaugnáy” rindió honores frente a la Iglesia de San Luis (Baler), con novedades al Embajador de España y al Ministro de Filipinas, Himnos Nacionales a cargo de una unidad de Música Militar, ofrenda de una corona a los pies de la placa conmemorativa en la fachada de la Iglesia, que recuerda los hechos heroicos de la defensa española de Baler, salva de fusilería y, finalmente, homenaje a los caídos, equivalente al toque de Oración español.

Homenaje a los 'Últimos de Filipinas'
Homenaje a los ‘Últimos de Filipinas’

En ese momento, los soldados españoles y filipinos, que no se les ve pero que siguen allí desde hace 118 años y que cumplieron más allá de lo posible con su deber, recuerdan como únicos los momentos vividos:

Con las primeras luces de la madrugada siguiente nos encontramos una carta que habían dejado cerca de la iglesia. En ella nos decían que depusiéramos las armas para evitar el derramamiento inútil de sangre, puesto que ya casi todas las fuerzas peninsulares habían hecho lo propio y que toda resistencia era temeraria. El escrito no produjo grande impresión. Y nos preparamos para resistir. (1)

A continuación, las delegaciones de ambos países se desplazaron a pie a la Plaza de Baler donde se desarrolló la segunda parte de los actos en la que se pronunciaron los discursos y mensajes institucionales por parte de las autoridades españolas y filipinas. Este año, el tema elegido ha sido “Patrimonio y Diplomacia: Celebrando los lazos históricos y actuales entre Filipinas y España”. Si bien esta es la parte principal de la Celebración, no cabe duda que el homenaje a los Héroes de Baler frente a la Iglesia tiene un mayor valor desde el punto de vista militar e histórico y así lo han recogido los medios de comunicación y redes sociales.

Homenaje a los 'Últimos de Filipinas'
Homenaje a los ‘Últimos de Filipinas’

Los héroes de Baler, que nunca se pierden esta celebración, no saben lo que son las redes sociales, pero sí saben que la memoria tampoco tiene barreras si es construida por la buena voluntad de los pueblos; tal como, cada 30 de junio es escrita por el pueblo filipino y el pueblo español, que ahora viven una estrecha amistad y comparten una sin igual tradición histórica y cultural; pero que combatieron con dureza hace 118 años:

No había pues flanqueo y el peligro aumentaba con los enemigos que, bien a las claras, se iban ya reuniendo en el lugar amenazado. Mi gente se apuraba y ya íbamos a correr la peligrosa eventualidad de una salida, cuando Vigil en un momento de inspiración y de arrebato cogió el revólver, y sacando el brazo por la misma ventana del altar, a riesgo de que pudieran cercenárselo comenzó a disparar perpendicularmente; huyeron estos, colocándose al descubierto; y rompiendo el fuego nosotros desde la sacristía, les obligamos a retirarse por completo. (1)

El acto congregó a otras personalidades como a Jesús Valbuena García, bisnieto del Cabo Jesús García Quijano, uno de los supervivientes de Baler que fue herido en un pie durante el asedio; a Ricky Avanceña, bisnieto del maestro de Baler Lucio Quezon que según algunos historiadores fue fusilado por los rebeldes filipinos en 1898 por su lealtad al gobierno español o el Dr. Carlos Madrid, Director del Instituto Cervantes de Manila, quien ha publicado varios trabajos de investigación y artículos sobre Baler. También asistió una representación de tres españoles miembros de la “Asociación Nacional Los Últimos de Filipinas” que habían sido invitados por el ex-senador Angara para participar en los actos.

Los héroes de Baler no se pierden detalle de la conmemoración de los 118 años de su gesta, y recuerdan que hay momentos muchos más duros que la lucha cuerpo a cuerpo, y que también hay que superar:

Mucho supone con el fragor de la batalla el ataque a la batería formidable; mucho el cruzarse con las bayonetas enemigas, pero aún hay algo más de pavoroso y de irresistible, y de difícil en la tenaz resistencia del que una hora y otra hora, un día y otro día, sabe luchar con la obsesión que le persigue, sostenerse tras la pared que le derriban y no ceder a los desfallecimientos del cansancio. Tal es el mérito de los defensores de Baler, de aquella pobre iglesia donde aún seguía flameando la bandera española diez meses después de haberse perdido nuestra soberanía en Filipinas. Los que hablan de fantasía que lo mediten; los hombres de corazón que lo avaloren. (1)

La representación española este año estuvo encabezada por el Embajador de España en Manila, Luis Antonio Calvo Castaño, a quien acompañaron el Agregado de Defensa, coronel Juan Carlos López Roca y otros Consejeros de la Embajada. Por parte filipina, la representación institucional ha estado a cargo del Ministro de Hacienda, Hon. Benjamin E. Diokno, junto con el Director de la Comisión Histórica Nacional de Filipinas, Rene E. Escalante y otras autoridades de los gobiernos locales de la Provincia de Aurora y la Municipalidad de Baler. De la comunidad internacional han asistido representantes de las Embajadas de Singapur, Camboya, Tailandia y Myanmar.

El acto termina y al Ejército de Tierra español sólo le queda agradecer a la Brigada 703 del Ejército de Filipinas, el apoyo prestado por la 7ª División de Infantería en los actos conmemorativos del Aniversario del Sitio de Baler y el Día de la Amistad Hispano-Filipina; unos caballeros que han recordado una gesta española ocurrida hace 118 años.

Los héroes volverán a recordarse cada 30 de junio, y volverán a formar con los soldados de todos los tiempos para estrechar los lazos de amistad y de la Historia que nos unen a los pueblos de Filipinas y España.

Sabiendo que, Vivos todavía en mi alma, como si dataran de ayer, palpitantes como lo estarán mientras aliente, aquellos once meses de angustia que agonizamos en la iglesia de Baler, creo que le debo a mi patria una relación de lo sucedido entre aquellas cuatro paredes, último resto de su dominio en Filipinas. (1)

Homenaje a los 'Últimos de Filipinas'
Homenaje a los ‘Últimos de Filipinas’

 (1) El texto señalado en cursiva y negrita pertenece al libro de memorias, El Sitio de Baler (Notas y recuerdos) del capitán de Infantería don Saturnino Martín Cerezo. Taller Tipográfico del colegio de Huérfanos. 1904. Guadalajara.