EL MAYOR HONOR QUE NADIE PUEDA TENER JAMÁS

Escribe Borges que no hay otro enigma que el tiempo; esa infinita urdimbre del ayer, del hoy, del porvenir, del siempre y del nunca; y ese tiempo pasado, presente y futuro que es un enigma, el día 3 de abril en el patio central del Cuartel General del Ejército, volaría por la mente del general de ejército Jaime Domínguez Buj cuando, después de besar la bandera reafirmando el juramento realizado cuarenta y siete años atrás, se disponía a entregar el bastón de mando del Ejército de Tierra al general de ejército Francisco Javier Varela Salas.

Posiblemente, repasaría sus años en la Academia General Militar y de Artillería, sus primeros destinos en El Aaiún (Sahara), Ceuta, Cartagena, Las Palmas de Gran Canaria y Paterna (Valencia); las calles, los campos, los cuarteles, las aulas de estudio y la gente de sus recuerdos que serán únicos y que siempre los ha llevado consigo.

estudiando
General de Ejército Jaime Domínguez Buj

Aunque el tiempo es lineal, la memoria juega con él y después de casi cincuenta años de servicio debe de ser difícil llevar la cuenta exacta de las cosas, y se entremezclarían en su mente sus misiones en El Salvador y en Bosnia con los recuerdos de su familia; su padre entregándole el despacho de teniente, su matrimonio, el nacimiento de sus hijos, las despedidas y los reencuentros, el curso de Estado Mayor y los cambios de destino producidos con cada ascenso.

en el salvador
General de Ejército Jaime Domínguez Buj

Recuerda cuando ascendió a teniente coronel y prestó servicio en la Subdirección General de Asuntos Internacionales de la Dirección General de Política de Defensa (DIGENPOL) y posteriormente en el Gabinete Técnico del Ministro de Defensa. No olvida su mando en el Regimiento de Artillería Antiaérea nº 73, de guarnición en Cartagena. Sabe bien que allí estuvo tres años, con todos sus días, y recuerda con la claridad de la luz Mediterránea su Regimiento, al que ha vuelto a visitar siempre que ha podido. Y siente de nuevo, no sin nostalgia, que en el 73 todavía se acuerdan de él. Y pasa rápido el MADOC, la División de Operaciones, el Mando de Operaciones y, el 27 de julio de 2012 le trae, el aire de ese mismo lugar en el que está ahora, su nombramiento como Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra.

General de Ejército Jaime Domínguez Buj

Todo pasa rápido por su mente, llevado por el enigma del tiempo, mientras va pronunciando sus palabras de despedida:

“Gracias, en fin, porque mandaros ha sido el mayor honor que nadie pueda tener jamás. Permitidme dar también las gracias a vuestras familias, que comparten con vosotros los sacrificios que comporta el servicio a España.

Y finalizo recordando a nuestros compañeros desplegados fuera de Territorio Nacional para velar por la seguridad de España y de los españoles, y elevando una oración por cuantos dieron su vida por España. ¡Nunca los olvidaremos!

Una última orden: apoyad a nuestro nuevo JEME tanto como me habéis apoyado siempre a mí.

Gracias a todos por todo, y ¡Adelante, por España, siempre por España!”

palabrasdespedidajemebuj1000_09003a998089915c
General de Ejército Jaime Domínguez Buj

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s