Premio al inconformismo

Suboficial mayor Briongos

El orgullo y la satisfacción por haberse convertido en el primer suboficial en recibir el premio General Piqueras acompañan al suboficial mayor Briongos desde que recibió este galardón, el más importante que concede el Ejército a sus especialistas.

La incredulidad y la sorpresa dieron paso a la alegría y al recuerdo de todos los compañeros con los que se ha ido encontrando en su más de 30 años de carrera profesional, y a los que considera parte activa en este logro.

Cuando se le pregunta sobre los motivos que cree que llevaron a la Junta Calificadora a elegirle, tira de modestia y se resta méritos. Pero lo cierto es que obtuvo la máxima puntuación en todos los criterios que se valoran (tales como lealtad y cooperación, actitud ante el servicio, capacidad de decisión y de trabajo, disciplina, prestigio, disponibilidad, dedicación, eficacia o confianza de los superiores), y que la decisión se tomó por unanimidad.

Convertido en “un referente” para todos los especialistas, destaca que siempre ha mantenido una actitud proactiva e inconformista en el trabajo, y que siempre le ha gustado tener iniciativa. La frase “eso no se puede arreglar” no se concibe en su vocabulario.

A lo largo de su trayectoria, en destinos como el Regimiento de Artillería de Campaña nº 21, la Agrupación de Apoyo Logístico nº 41 o la Academia de Logística, y en sus siete misiones internacionales, ha logrado un gran dominio técnico electrónico —que es su Especialidad Fundamental—, así como de formación transversal, como mecánica o instalaciones frigoríficas, y un buen conocimiento tanto de los procedimientos como de las aplicaciones logísticas. Ha formado parte de estudios, mejoras e investigación de material a requerimiento del Mando de Apoyo Logístico y del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, como el programa BMR/VEC, el Centauro/Pizarro o el RG-31.

También ha ejercido la docencia con alumnos de la Academia General Básica y del cambio de especialidad, y ha participado en diferentes grupos de trabajo sobre generación de guías docentes, en las prácticas de mando y formación de centros de trabajo de los sargentos alumnos, y en la evaluación de los proyectos de electrónica de los futuros suboficiales.

Todo ello le hizo destacar de forma excepcional como para ser merecedor del premio más importante que puede recibir un especialista. Un empujón para afrontar su nueva etapa como suboficial mayor, ascenso que vino con un pan debajo del brazo; con la misma actitud inconformista que le ha llevado a que el nombre de un suboficial aparezca, por primera vez, en la lista de galardonados con el General Piqueras.

PREMIO GENERAL PIQUERAS

El premio General Piqueras es un galardón que se concede cada cinco años y al que pueden optar los militares especialistas y los militares profesionales de tropa pertenecientes a la especialidad operativa de Logística y a las especialidades técnicas.

Consiste en un águila azorada en volumen, fundida en bronce, que representa el emblema de los Especialistas de Cuerpo General del Ejército de Tierra.

Lleva el nombre del general Ricardo Piqueras Martínez (1906-1996), del Arma de Ingenieros, que dedicó una gran parte de su vida militar a la organización y dirección del Servicio de Automovilismo y la creación de la Escuela de Formación Profesional Obrera de Parques y Talleres de Automovilismo, posteriormente denominada Instituto Politécnico nº 1 del Ejército.

Hasta la fecha, se ha concedido a los siguientes premiados:

            2004,  al teniente coronel José Luis García Asensio.

            2009, al teniente coronel Roberto Incio Menéndez.

            2014,  al teniente coronel Mariano Ramón Pérez Jiménez.

            2019, al suboficial mayor Joaquín Martínez Briongos.

Entrevista a Eduardo Lurueña

Muy pronto ir al espacio será algo cotidiano

Viajar al espacio es el sueño de muchos, pero muy pocos pueden llegar a cumplirlo. Desde que era un niño, Eduardo Lurueña (Talavera de la Reina, 1979) contemplaba las estrellas y anhelaba poder estar algún día más cerca de ellas. Consagrarse nueve veces como campeón del mundo de Kung Fu y Artes Marciales no fue suficiente para tocar el cielo con las manos y quiso hacer del mito una realidad. En 2013 fue seleccionado, entre más de un millón de aspirantes de todo el mundo, para formar parte de la Axe Apollo, que pretende llevar a no profesionales fuera de la atmósfera. Tras un primer vuelo de la nave en diciembre, está más cerca de convertirse en el primer español amateur en salir fuera de la atmósfera.

Tras duros entrenamientos y un proceso de selección muy exhaustivo, solo falta que la nave esté a punto para el despegue… La compañía que nos llevará, Virgin Galactic, hizo su primer vuelo con éxito el 3 de diciembre de 2018. Se trata del primer viaje al espacio de una compañía comercial. Ahora tenemos que esperar a que haya más vuelos.

Es algo que suena a imposible… Ahora ir al espacio es algo mágico, pero la compañía SpaceX ha sacado ya una nave para llevar a gente al espacio. Ya son dos las compañías privadas dedicadas a ello, y dentro de poco serán más. El espacio se está abriendo a las compañías privadas. Lo que ahora parece extraordinario, muy pronto será algo cotidiano y será común hacer viajes turísticos fuera de la atmósfera. Para eso tiene que haber pioneros.

Eduardo Lurueña

Está más cerca, en cualquier caso… Yo y el resto del mundo. Aún no hay una fecha, porque tienen que hacer más pruebas. Cualquier fallo retrasaría todo más, pero lo bueno es que ya sabemos que se llega al espacio con estos vuelos.

¿Es normal que el proceso sea tan lento? Sí, porque es la primera vez que se hace este tipo de nave. Estamos hablando de vidas humanas, por lo que hay que garantizar unos estándares de seguridad.

Más de un millón de personas participaron en los procesos de selección…Lo conseguimos 23. De ellos ya se ha caído gente, al irse alargando.

Entre los que realizaron la selección estuvo Buzz Aldrin, que fue el segundo astronauta en pisar la luna… Él nos seleccionó junto con Scott Parazynski, que ha sido el que ha hecho más misiones al espacio. Aldrin nos dijo que había que pasar la antorcha de una generación, la suya, a otra generación de astronautas. Cuando estás fuera, el tiempo pasa más despacio y es como si te cortaran el cordón umbilical con tu madre. Tenemos ese anhelo de estar en nuestro propio planeta. Eso me lo ha enseñado el astronauta.

¿Cómo es la rutina habitual en el espacio? En la comida, por ejemplo, no te vas a comer un plato de paella, pero cada vez los alimentos del espacio tienen más sabor, son más nutritivos. Con las necesidades surgen nuevas respuestas.

¿Y el aislamiento? No es algo diferente a lo que el ser humano ya ha vivido en expediciones en las que ha estado antes, o cuando se descubría un nuevo continente. Te adaptas, el cuerpo y la mente son muy poderosos.

Ha obtenido, además, nueve títulos mundiales y es cinco veces campeón de España. Tiene récords mundiales como soportar a veinte personas, o hacer el pino con un solo dedo. Incluso ha ganado un campeonato mundial con los ojos vendados… Hay que tratar de ir más allá, de no ponerse limitaciones. Hay un refrán que dice: “Para hallar la verdad primero tienes que liberarte de los prejuicios”. Una vez que te eliminas de los prejuicios el ser humano, sea hombre o mujer, es poderoso.

Eduardo Lurueña

Lo cuenta en sus publicaciones… Mi segundo libro, Tú puedes hacer milagros, se ha traducido al inglés y se vende en todo el mundo. Estoy muy contento.

¿Se llevaría la Bandera del Ejército al espacio? Claro que sí, una Bandera o un parche pegado en el traje.

¿Qué opinión tiene del Ejército? Es lo que ahora mismo nos mantiene unidos. Estoy muy orgulloso de la labor que realiza. A mí me hubiera gustado ser militar, pero se me pasó la edad. Mi maestro de Artes Marciales era de Operaciones Especiales y aprendí mucho de él sobre el entrenamiento militar.

¿Tienen similitud la instrucción militar con la preparación que ha seguido para ir al espacio? Sí, hacíamos entrenamientos de supervivencia en el bosque, de dureza, de sacrificio, de hambre, de superación. A veces no se valora demasiado el sacrificio que realizan los militares y si tenemos una vida tranquila es gracias a ellos.

LA MALETA AL ESPACIOluggage-2708829

Una fecha ideal para viajar:
el 13 de octubre o el 16 de diciembre.

Una cosa que se llevaría al espacio:

la fotografía de mis seres queridos.

Alguien a quien se llevaría consigo:

a mi niño.

Alguna superstición:

un colgante que me sirve de protección.

Lo que más echará de menos:Cohete

a mi sifu (maestro) y la comida.

Cómo irá vestido:

el traje de astronauta y una pajarita para las fotos (risas).

¿Existe vida en el espacio?

Sí, es inútil pensar que somos los únicos.

Lo primero que hará al llegar:

mirar la oscuridad del cosmos y el universo.Estrella

Lo primero al volver:

besar a mi niño y comer comida española.

Una frase:

Cambiar el mundo no es locura ni utopía, sino justicia (el Quijote).

El próximo reto:

ir a la Luna o a Marte.

 

Blog del Ejército de Tierra